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lunes, 22 de julio de 2013

Machacadores vs DJ´s

Supongo que no seré ni el primero ni el último en reconocer formar parte del grupo de los que siempre llevaban consigo una MC, o más tarde, un CD o un USB con la única pretensión de lograr que el DJ de turno del garito de turno se dignase a pincharlo en algún momento. 

Lo más habitual es que intentes esto los viernes tarde/noche (algo menos los sábados) porque para muchos comienza el fin de semana y sueles cogértelo todo con más ímpetu (si no es que trabajas al día siguiente, claro). El ansia de fiesta suele apoderarse de ti incitándote a machacar los oídos del DJ hasta conseguir tu objetivo, tanto si lo conoces como si no, y aunque los hay muy tozudos, muy pocas veces se falla en el intento. 

Antiguamente, hacer esto era algo de agradecer en muchas ocasiones por la escasez de grupos Metal que había en aquél entonces y el DJ solía valorar en buena medida las aportaciones del cliente. Pero poco a poco todo fue convirtiéndose en una multitud de nuevos machacadores por la cantidad descomunal de nuevas bandas que iban emergiendo en la escena Metalera. 

Las descargas gratuitas, la comodidad del formato a pinchar y la rapidez para grabarlo, pronto saturaron el verdadero interés del pinchadiscos en nuevas sugerencias. Normal, muy normal, puesto que el DJ está actualmente al corriente de casi todo a través de Internet y pocas  veces se le puede sorprender con una aportación. 

Entonces… ¿se acabaron los “Metal-plastas”?. Lamentablemente para el DJ... no, ahora se exprime la red para buscar debajo de las piedras cualquier grupo decente al que imaginamos que pocos habrán escuchado, es decir, que el DJ seguirá estando en este punto a merced del cliente aunque le pese. 

Pero… ¿te has preguntado qué ocurriría si la situación se invirtiera?. Para ello sólo hay un modo de saberlo: estar en la piel del DJ. Si cualquiera de nosotros (los machacadores) fuese un pinchadiscos, creo que se entendería sobradamente que amaríamos nuestro trabajo y nuestros gustos igual que ellos y casi siempre intentaríamos complacer al público con nuestro propio estilo, y no con el del cliente, aunque seguramente debiésemos acatar ciertas peticiones bien por detalle o bien por compromiso, que es lo normal para mantener contenta a la clientela más habitual. 

Entonces… ¿estaríamos realmente preparados los machacadores para ser algún día buenos DJ´s?. Pues supongo que habrá de todo, unos más flexibles y otros más cerrados, pero lo cierto es que al final todos acabaríamos atendiendo peticiones del machacador, que aunque no todas, es ley de DJ atenderlas de vez en cuando.


Lo curioso de todo esto es que al principio pensaba que para frenar un poco esta gran invasión de nuevos formatos, el asunto podría acabar en una imposición total del DJ automático con interminables listas de reproducción diseñadas al gusto o aleatorias.

Es obvio que así se reduciría notablemente el riesgo para el DJ de ser “machacado”, pero también pensaba que se correría el riesgo de perder una esencia Metalera machacadora que casi siempre ha solido venir acompañada de muy buenos momentos, sobre todo para el cliente, que es quien realmente siempre tiene la razón ¿no se dice eso?
Pero ahora pienso, creo y constato que esa esencia no puede perderse, porque es como la energía, ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, puesto que ahora ya no se suelen transportar los formatos como antes, al menos no en la misma proporción, ni mucho menos. Ahora se suele pedir al DJ que busque en “San Google”. Pobrecitos DJ´s… 

Por todo ello, aprovecho para felicitar a todos los DJ´s del mundo por la santísima paciencia que deben tener con gente como nosotros. Pero no olvidéis el dicho: `nunca te acostarás sin saber una cosa más´, que nunca viene mal ¿no?. 

Y como machacador experimentado que me considero, pues me gustaría dejar otro mensaje: si vas a machacar… primero piensa, y luego hazlo con algo que realmente valga la pena, porque muy en el fondo es lo que realmente espera de ti un buen DJ



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domingo, 7 de octubre de 2012

La family del Rock Metal

El Rock cogía mucha fuerza a comienzos de la década de los ´60. Se catalogaba por los más carrocillas como un estilo musical de la época casi desorbitado. Lo veían como algo molesto al oído, como una música que mareaba hasta al más pintado. 

Pero a multitud de juventud le ocurría todo lo contrario, se volvían loquit@s por cualquier grupo Rockero que asomase la nariz en la escena musical. Era el BOOM mundial del Rock

Los "batidos" de cabeza ya comenzaban a hacer acto de presencia, aunque todavía estaban algo inmaduros, porque los movimientos no se hacían sacudiendo el cuello hacia delante, se hacían agitando la cabeza a derecha e izquierda, sobre todo las histéricas fans que en aquellos años solían abarrotar cualquier recinto donde actuasen The Beatles o Rolling Stones y que salían de los conciertos desbocadas, con palpitaciones y con sus melenas totalmente alborotadas.

Y una década más tarde, tanto esa música como las sacudidas de melena subían en potencia e intensidad. El Rock evolucionaba, aparecía el Hard-Rock y las melenas ya se sacudían hacia delante. Esos ´70 endurecieron mucho el sonido de las guitarras y de los vocales y el Hard-Rock iba, por decirlo de alguna forma, convirtiéndose poco a poco en Heavy Metal. Pero tanto los Rockeros, como los Hard-Rockeros o los Heavies, seguían formando parte de la misma movida, y aunque todavía algo escasos, no existían discrepancias por los diferentes estilos. Todos eran de "La Family”.

Muñequera Metal
Pero llegó la década prodigiosa de los ´80, década en la que evolucionó el meneo de cuello y el Metal a niveles hasta entonces inimaginables. Aquí ya aparecían estilos nuevos que rompían los esquemas a todo ser viviente: el Speed, el Thrash, el Death, el Hardcore… . Con ello también comenzaron a brotar discrepancias notables entre "La Family Rock-Metalera", acentuándose mucho más en la década de los ´90.  

Esos nuevos sonidos eran rechazados por muchos que se resistían a aceptar que les inundasen sus oídos con más manteca de la habitual. A partir de entonces, ese árbol de estilos origina un abanico extensísimo que abre las puertas a más y más tendencias. 

A fecha de hoy la variedad es tremenda y la cantidad de bandas existentes es prácticamente incalculable, lo que conlleva a que los fans se repartan de tal modo que se hace bastante difícil coincidir en un 50% con los gustos de otro "pariente", incluso se acentúan las diferencias musicales en tal proporción, que se llega hasta odiar a otros estilos de la movida. Esa es la pura realidad.

Por todo ello y pese a convivir con alguien que prácticamente tiene mis mismos gustos, lo cual me satisface enormemente, echo en falta el que a mucha gente de este mundillo tan peculiar le guste seguir escuchando y aceptando los estilos más vanguardistas mientras ocasionalmente recuerdan a los más clásicos, es decir, sin soltar comba y sin excluir a ninguno. Eso es lo que echo en falta, aunque luego se inclinen más por uno u otro, prefieran unos u otros grupos o les guste más vestir de una forma u otra.
Para que se me entienda mejor: es como si todos navegamos en un mismo barco y cada uno se sienta a remar en un remo distinto cada cierto tiempo (por variar), pero sin abandonar ese barco para no tener que navegar en pequeñas barcas en las que habrá menos remos donde cogerse y tan apenas tripulación que te acompañe en la travesía, mientras estas, se van quedando rezagadas viendo cómo el barco nodriza y sus tripulantes se va alejando sacando cada vez más ventaja. 

Y diréis: ¿ventaja en qué?; pues por ejemplo… en tener mucho más fácil el salir contento de una tienda de discos; o en poder disfrutar más asiduamente de un concierto de tu gusto; o en disponer de más opciones a la hora de cambiar de look; o en tener más posibilidades de coincidir en gustos con otro Metalero; ...y en muchas cosas más que me vienen a la cabeza.

Pero tan sólo es eso, una incómoda nostalgia de falta de hermandad Rock-Metalera que no digiero, aunque sí llegue a comprender y respetar. Para gustos... colores, ¿no?

martes, 3 de abril de 2012

Sonidos penosos

Qué fácil es encontrarse un directo con un sonido penoso durante la actuación de muchas de las bandas que componen los carteles de los festivales. Hay que aclarar que no siempre ocurre, pero es bastante habitual. 

Gracias a Dios, he podido acudir a decenas de eventos Metaleros, pero por desgracia me ha tocado tragarme en muchas ocasiones el desastroso sonido con el que bandas muy respetables tratan de complacer inútilmente a sus fieles seguidores.

Lo habitual es que se reserve el mejor sonido para los cabezas de cartel, algo que considero totalmente injusto y lamentable, tanto para el resto de bandas, como para el público asistente.

En lo que se refiere a las bandas, decir que ninguna de ellas se merece tener mejor o peor sonido, porque todas ellas se han ganado a pulso un puesto en el evento cuando firman el contrato y todas han trabajado duro para lograr sus metas y objetivos; TODAS.

En lo que se refiere al público, se ha pagado una entrada para disfrutar al máximo posible de las bandas anunciadas, pero se ha pagado para escucharlas bien y tenemos todo el derecho de que así sea, pero casi nunca lo es. Acoples, escasa potencia, micros mudos, sonido estridente, guitarras caídas, bombos saturados… en fin, una amalgama de deficiencias que ni los grupos ni el público merecen aguantar.

Muchos dirán: "como el cabeza de cartel son tal y tal… por eso lo hacen, para que luzca más la estrella del evento". Pues NO señores… NO, la estrella sólo brillará si es verdaderamente una estrella y demuestra su categoría, sacrificio y buena actitud sobre el escenario. 

Pero lo realmente injusto es que, sobre tener que codearse con bandas de gran caché, las demás tengan que luchar también contra el sonido, o más bien, con el encargado/os de regularlo. La valía o profesionalidad de un grupo no es otorgada por el sonido, aunque la desluzca. Sólo un buen trabajo y la entrega total por lo que haces merece de un buen reconocimiento y valoración por parte del espectador, y si encima suena bien, pues mejor, mucho mejor.


Así que el gran problema de los grupos de segunda línea es que, sin un sonido decente, nunca llegarás a apreciar lo que ciertamente desean transmitirte los músicos, con más razón cuando estos carecen del gran espectáculo que suelen transportar las grandes bandas míticas quedando el sonido como su única arma de valor, ya que la presencia estética nunca será suficiente cara al espectador si esta no es complementada con un buen sonido. 

Casos como el de Ralf Scheepers (Primal Fear) con el micrófono “a cero”, el de Axel Rudi Pell con su guitarra “muda”, o el de Cradle Of Filth sonando sin su corista (aunque allí estaba) totalmente distorsionados, son tres buenos ejemplos que he podido vivir viendo cómo se le destroza la actuación a un buen grupo. 

Ya sabemos que equipos musicales los hay para todos los gustos y que unos sonarán mejor que otros, pero lo que es intolerable es que se nos quiera hacer creer que ciertos ajustes técnicos sean tan malos, eso no se lo traga nadie. Cuando se monta un escenario con sus luces y sus altavoces, una vez acabado el montaje se hacen las mil y una pruebas pertinentes para ajustarlo todo. Además, ese trabajo es ejecutado por profesionales en la materia que saben perfectamente lo que hacen. Está muy claro que un error lo puede tener cualquiera, pero siempre el mismo error… no cuela.
¡Señores de sonido! déjense ya de excusas y favoritismos y comiencen a tratar a todos los grupos por igual en este aspecto. Dejen que cada grupo se defienda con lo que posee sin ponerle piedras en el camino y preocúpense de darle al público lo que espera cuando se adquiere una entrada, sobre todo si esta te sale cara. Tengan en cuenta que tanto unos como otros somos la materia prima necesaria para que existan esos festivales.

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viernes, 17 de febrero de 2012

La publicidad en prendas Metaleras

De sobras es conocido por todos, que muchos de nosotros, los Metaleros, somos muy propensos a vestirnos poniéndonos una camiseta con el rótulo y/o dibujos característicos de cualquier banda de Metal

Aunque algunas veces no sea por eso, creo que en general nos las ponemos por un sentir especial que nos invade hacia la banda elegida, y de paso, sentirnos bien equipados para complacer a nuestro ego. Y lo hacemos para lucir con orgullo esa preferencia musical, tanto por el pecho como por la espalda o mangas, además de los otros muchos complementos que utilizamos para terminar de adornar nuestra presencia estética.

Cuando nos colocamos esas camisetas… no sé… es como que te activan cierta positividad y alegría en el cuerpo, lo que se incentiva todavía más si alguien te pregunta cualquier cosa sobre ella o si ese día coincide que llevas la prenda de estreno. 

La verdad, es que nos sentimos plenamente satisfechos vistiéndolas y no buscamos recompensa por ello, aunque si he de ser sincero, realmente esperamos que dicha banda nos complazca siempre con sus actuaciones en vivo cuando vayamos a verla. En fin, lo normal que cualquiera puede esperar de su banda o ídolo favorito. 

Pero… ¿qué ocurre con la publicidad que distribuyes con esas camisetas?. Por norma general todo lo relacionado con el tema de la publicidad es cuestión de negocio. Todas las empresas se sostienen básicamente por la publicidad, incluso nuestros grupos favoritos. Sin publicidad no existiría negocio, y si existiese no sería ni mucho menos lo rentable que se podría esperar. 

Así pues, basándonos en esto, me atrevo a decir que los Metaleros somos una gran fuente de negocio directa para todos los grupos de Metal, para unos más y para otros menos, pero todos se benefician de una forma u otra de nuestra incondicional colaboración publicitaria.

Existen otros muchos sectores de nuestra sociedad que también utilizan la publicidad incondicional portando sus camisetas, gorras, banderas, pero ninguno de ellos (excepto el futbolístico) puede compararse a la publicidad que transportan los Metaleros, tanto en volumen, como en vistosidad, variedad, persistencia y efectividad de la misma. Precisamente por esto, más de una vez me he preguntado: ¿sería justo que las bandas nos incentivasen de alguna forma por nuestra magnífica colaboración?; y me explico:
Cuando compramos ese vestuario, lo que realmente estamos haciendo es pagar por mostrar la publicidad. Pero cuando la exhibimos no logramos nada a cambio, excepto el propio orgullo que antes comenté. Si tan rentable es para los grupos publicitarse… ¿por qué no premiar a los fieles seguidores?, ¿no sería buena idea el poder conseguir "puntos Metaleros" por cada prenda publicitaria comprada para cambiarlos por regalos o por descuentos en entradas para eventos de este tipo?.
Por ejemplo, se puede crear una web con registro de acceso donde se podría, entre otras cosas, ubicar tiendas relacionadas, ver tus puntos acumulados o disfrutar de un catálogo actualizado que incluyese los descuentos en conciertos o festivales y los productos regalo más selectos y exclusivos de cada banda, para así conseguir interesar y motivar al máximo a los incondicionales a adquirir cualquiera de estos productos.

Las tiendas físicas y las tiendas ambulantes también podrían entregar al cliente un ticket o vale de compra con su código correspondiente para poder añadirlo mas tarde en su cuenta personal de la citada supuesta web.

Tal vez esto fomentase más la venta de camisetas y otras prendas con publicidad, asunto que seguramente agradecerían nuestros grupos musicales favoritos, además de lograr complacer más y mejor al verdadero fan, ¿o no?.

viernes, 14 de octubre de 2011

Cristianos de Metal

Que a un cristiano le guste el Metal parece que no encaje en la filosofía del sector, asunto nunca más alejado de la realidad, porque la música no entiende de filosofías. 

Somos las mismas personas las que adaptamos la música y cada uno la adapta a su oído y a sus sentimientos según sus propios gustos. De hecho, un Metalero cristiano debería odiar casi todas las bandas de Black o Death por sus letras, pero no lo hace, porque le gusta esa música, la siente. Al contrario, también puede ocurrir que al más extremo le gusten bandas con letras más suaves o contrarias a sus ideas.

Con esto quiero decir, que la música suele llegar a la gente simplemente por ser música, luego puede gustarte la letra o no, o podrás entenderla o no, pero la música siempre estará hablando en su propio idioma.

Estoy seguro que hay Metaleros a los que les encajan perfectamente con su filosofía las letras de los grupos más extremos, letras que para otros son una ofensa distando mucho de la suya. Pero en el fondo, todos son Metaleros, a todos les mueve lo mismo, la música, el estilo, las pintas, el bestial vozarrón de los cantantes y esa forma de convivir que tenemos cuando nos reunimos en conciertos y festivales: ambiente respetuoso y concordia unánime.  Ninguno está pensando en fastidiar o incordiar a otros por sus creencias, sino que piensan en el próximo grupo que va a salir a escena, en disfrutarlo y en pasarlo bien en el lugar.

Tan válido es que los más extremos recojan una biblia de las que lanzan los norteamericanos Stryper en sus conciertos, o que compren 2/3 partes de los 10 millones de discos que vendieron, como que un cristiano haga cuernos “diabólicos” cuando disfruta de una actuación de Napalm Death o simplemente cuando va a posar para una foto.

El Metal no es una religión, es simplemente un tipo de música y una forma de vida, y los cuernos, un símbolo que nos identifica como Metaleros, no como diablos, aunque en su día Mr. Dio le quisiese dar ese significado.


Por eso es sencillo entender que existan Metaleros cristianos, igual que existen Metaleros judíos, ateos, ortodoxos o satánicos. A todos nos une lo mismo: LA MÚSICA, EL METAL. 

\m/·_·\m/ 




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jueves, 11 de agosto de 2011

Sobre el Festival Leyendas del Rock

A día de hoy (11/08/2011), he acudido a un par de ediciones del Festival Leyendas del Rock; el primero, en Mazarrón 2008.

Leyendas de Rock 2008
El segundo, en San Javier 2010. 

Leyendas del Rock 2010

Las dos veces he estado a gusto en los lugares donde se celebraron, pero veo que va a ser muy difícil que vuelva a repetir en éste festival si no cambian las cosas. 

Antes de ir al primero que asistí, ya había ojeado todos los carteles de las ediciones anteriores. Tardé varios años en decidirme por éste festival, y cuando lo hice, fue porque no había otro que coincidiera con mis vacaciones. El motivo: mis constantes indecisiones debidas a que los grupos que aparecían en los carteles eran muy flojos en su mayoría y algunos de ellos ni siquiera estaban ya para esos trotes. Grupos como AsfaltoÑuPanzer o Bella Bestia, son buenos ejemplos de lo que digo, han perdido todo su esplendor con el paso del tiempo y además se hace muy pesado que muchísimos de ellos vuelvan a repetir en nuevas ediciones. 

El problema se acentúa cuando otros como Barón RojoObúsLujuriaMedina Azahara y muchos más, también repitan y repitan hasta cansar, vamos, que el cartel tan apenas varía. De hecho, éste año 2011, los cabezas de cartel son los mismos que los del año pasado. Ya sé que el festival se denomina Leyendas del Rock pero... ¿ya no existen más "Leyendas del Rock" en el mundo?. Y me podríais contestar: "es que el Leyendas está pensado para grupos Españoles en su inmensa mayoría". 

Pues hay que cambiar la filosofía del festival, ya que no comprendo por qué no se intenta subir un peldaño más y trabajar para intentar traer muchos otros grupos “Leyendas” desde el extranjero, que los hay a raudales (RattLoudnessUriah HeepDestructionEuropeAlice Cooper...)

La fama del festival ya se tiene, y contratando éste tipo de bandas, por supuesto, sin ignorar a los nacionales, aumentaría indudablemente la asistencia de público, los beneficios y el caché del festival. Entonces... ¿dónde radica el problema?, ¿por qué no se intenta dar ese pequeño salto?. Creo que la gente llegará el momento en que se hartará de ver siempre lo mismo conllevando a un descenso de asistencia; tiempo al tiempo. 

Yo, por ejemplo, soy uno de ellos. Sólo he estado en dos ediciones, pudiendo haber estado en casi todas. Y éste año, que de nuevo me vendría bien arrimarme, no creo que lo haga. Sin embargo, si hubiese un cambio de cartel notorio, no me cabe la menor duda de que acudiría a todas las ediciones que pudiese y muchos como yo también lo harían, ya que las fechas son muy propicias para que así suceda. Valoro mucho el esfuerzo de la organización por montar el festival, pero se deben renovar ideas para lograr crecer cada vez más y no estancarse en la rutina. 




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lunes, 1 de agosto de 2011

Uriah Heep en el Sonisphere 2011

Unos días antes del Sonisphere de Getafe estuve leyendo comentarios en el foro de la Web de Metaltotal, donde pude comprobar la ignorancia de muchos a los que les supo a cuerno quemado la sustitución de Alice Cooper por Uriah Heep en el festival. Después de leer toda clase de barbaridades, insultos y menosprecios de la gente hacia los Uriah, hice mi correspondiente comentario intentando defender a la banda ante tales soeces, diciendo, que para mi parecer, era uno de los grupos idóneos para ser el sustituto de Alice Cooper en el festival y alabándolos por su larguísima e indiscutible trayectoria Hardrockera.

Ese año me fue imposible acudir al festival, pero hubo mucha gente conocida que sí ha acudió a la cita. A la mayoría no me hizo falta ni preguntarles, por sí solos todos me dijeron exactamente la misma frase: - los Uriah Heep... ¡impresionantes!, y estoy seguro que así sería, no esperaba otra cosa de ésta histórica gran banda.

Así pues, espero que a todas esas personas que en su día pusieron a parir a los Uriah se les haya quitado la niebla de la cabeza después del conciertazo que se marcaron los abuelos, aunque sé que muchos desaparecieron del festival a la hora que tenían que actuar. Se lo perdieron, pero ya se lo habrá contado más de uno de los que hizo marcha atrás en la incomprensible “huída”.

De todos modos, también comprendo que cualquiera que hubiese adquirido la entrada para ver a Alice Cooper se sintiese engañado, pero no por el sustituto, sino por la poca firmeza a la hora de mantener un cartel por parte de la organización a una semana del festival. A mí me ha ocurrido muchísimas veces y en la mayoría de ellas no se ha tenido justificación ninguna o se han divulgado excusas absurdas para salir del paso.

Creo, personalmente, que los organizadores de la mayoría de los eventos conocen, con mucha más antelación de lo que nos quieren hacer creer, los grupos que van a caer de cualquier cartel, a excepción de alguno en el que sí se da la explicación oportuna y veraz. En la mayoría de los casos, por ejemplo, el que nos ocupa, se callan hasta última hora, supongo que para vender el mayor número de entradas posibles y luego lanzarte el “dardo envenenado” para que ya no puedas echarte atrás. Es lo mismo de siempre, la discriminación de la family del Rock and Metal en España está a la orden del día.

Por eso mismo, próximamente editaré varias entradas abarcando éste tema en concreto, ya que hay mucho, pero que mucho que decir y que reivindicar. A ver si de algún modo podemos solucionar ésta cuestión entre todos los Metaleros del país para que nos traten de una puñetera vez como personas y no como animales. De momento, y sin ir más lejos, opinen ustedes de todo lo que ocurrió en el Sonisphere: polvo a punta pala, retrasos de horarios, precios abusivos, aglomeración y falta de botellines de agua en las barras, falta de sombra y lugares de descanso; en fin, lo mismo de lo mismo.

martes, 26 de julio de 2011

Larga vida al Ginetarock

Antes de nada, quería felicitar a los organizadores del festival Gineta Rock por su gran labor. 

El festival se lleva a cabo en un pueblecito muy apacible y tranquilo, La Gineta (Albacete). Tengo entendido que éste festival es un acto programado por una asociación Metalera y que llevan desde 2008 organizando este evento. A fecha de hoy (26/07/2011), he acudido a las dos últimas ediciones del festival (2010 y 2011) y destacaría la armonía que se respira en el lugar.

El recinto donde se celebraron es un poco pequeño, pero es más que suficiente para el público que allí se congrega cada año (aproximadamente, 400 personas). 

Zona exterior
Me gustaría comentar sobre varias cosas de las que pude disfrutar y que me motivan casi cada año a volver, aun encontrándome a 300 Km: 

- Los grupos que traen son más que aceptables. BrainstormDream EvilMystic ProphecyCentinelaFreedom CallMuroAxxis, o Nightmare, son algunos de los grupos que ya han pasado por el festival.

Y.M. - Niklas Isfeldt (Dream Evil) - F.P.
- El excelente contacto directo con los componentes de los grupos, cuando están sobre el escenario y cuando acaban de tocar y se mezclan entre la gente del local. 

Mystic Prophecy
- Es el lugar ideal para fotografiarse con ellos y también para poder hacerse sin complicaciones con alguna firma, púa o baqueta.

Con tres componentes de Nightmare
- Los precios son irresistibles, tanto el de la entrada (20 € en 2010 y 15 € en 2011. En la Web anunciaban 20 € pero sólo cobraron 15 €), como el de las bebidas (1 litro de birra por 4 €).

- El sonido también está muy bien; limpio y bastante fuerte.


Dream Evil
Aparte de todo esto, y sobre ser un pueblecito de apenas 2000 habitantes, podíamos encontrar a tan sólo 3 minutos caminando el `Pub Bohemios´, donde tranquilamente podías comerte una pizza o ver unos vídeos Heavies.

El pueblo también dispone de una estación de tren muy cercana al recinto. Además, la ciudad de Albacete está a tan sólo 5 minutos en coche, donde estaba el garito `TNT Rock Bar´. 

En definitiva, un pequeño festival creado con una gran ilusión. Espero que continúen por muchos años y que nunca dejen de trabajar con esa humildad que les caracteriza.

Mis mejores deseos a la organización para los próximos Gineta Rock