Búsqueda personalizada
Mostrando entradas con la etiqueta Acontecimientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Acontecimientos. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de marzo de 2014

La Gossow no se olvida

Tras 13 años en la élite de la escena musical Metalera, nuestra Angela, la de todos, se marchó de Arch Enemy, banda en la que figuraba desde 2001 en sustitución de Johan Liiva. El 17 de marzo de 2014 decide que es mejor dedicarse a otras tareas, entre ellas, la de Manager de la banda.

Prácticamente no ha habido espacio para chismorreo alguno, ni vacilación a la hora de encontrar una sustituta bien acorde, ya que de otro modo el pedrazo hubiese sido enorme para más de uno.

Por supuesto, la nueva frontwoman de la banda (Alissa White-Gluz) es una apuesta muy fuerte que parece haber subido al carro como agua cae al cántaro. La vocalista, proveniente de la banda canadiense The Agonist y promete mucho en su nueva andadura con Arch Enemy.

Por otra parte, la banda de Michael Amott da la sensación de haber puesto la sexta marcha con espíritu renovador, pues suenan a metralla pura, como si se estuviesen sacudiendo el impacto de la noticia del abandono de Angela mordiendo. En su magnífico video-clip `War Eternal´, presentado tan sólo tres días después de la marcha de Gossow, queda bien expuesta tal definición.

Mientras tanto, Alissa va acaparando miradas y multitud de seguidores reconocen de primeras su gran adaptación, pues tal vozarrón no podía caer en saco roto, ni mucho menos.

En mi opinión, creo que no se han equivocado de relevo y que Alissa va a traer muchas alegrías a los fans de la banda, aunque a más de uno supongo que le habrá tocado cargar con la pena de no haber podido disfrutar de un concierto de Angela en vivo. Y eso duele, seguro, más si cabe, a los que estaban esperando ansiosos para verla en acción en el Leyendas del Rock 2014 de Villena, que por tan sólo unos meses no pudieron cumplir su deseo.

Y es que la sombra de la Gossow es muy grande, ya que su presencia en el escenario era bien distinta a la de Alissa. Cuando digo esto no me refiero a la actitud, ya que la actitud que debe tener Alissa en Arch Enemy parece bien estudiada y ejecutada prácticamente a la perfección (se nota que la cosa venía de lejos). Pero claro, con esa carita de muñeca, dicho con todo el buen sentido de la palabra, nunca llenará tanto en agresividad visual como llenaba una mirada felina de la Gossow. Por más que se esfuerce es imposible que le salga, y eso, sin ponernos a juzgar quién canta mejor o peor, es lo insustituible y lo que no se puede olvidar de Angela. 

Todo sea aparte del color de su cabello, que es ese dorado de la teutona ya nos tenía malacostumbrados después de haber visto cómo le relucía en la noche bajo los focos de algún escenario.

Goodbye wild girl!


Angela Gossow

viernes, 23 de noviembre de 2012

A servir Metalmente

Corría el año 1986 cuando llegó a mi casa la temida carta de aviso para engancharme al año siguiente al servicio militar obligatorio. Varios meses después, tras un intento fallido de escaquearme, acabé en un pueblo de Valencia haciendo el correspondiente N.I.R. de instrucción (antiguamente llamado C.I.R.) para un mes más tarde terminar en otro cuartel de la capital esperando la asignación de destino. 

A cierta hora nos metieron en una sala grande donde nos juntamos más de doscientos “pollos” (dicho de otro modo, novatos). Allí permanecimos durante varias horas y estuvimos todos bastante nerviosos por esa larga espera en conocer nuestro destino.

Al principio pensaba que sería algo más rápido, pero el tiempo pasaba y pasaba sin más, hasta que se me ocurrió dibujar el logo de Metallica en el petate para paliar los nervios. Pero la espera fue tan larga que me dio tiempo a dibujarlo hasta con fondo en sombra y con unas dimensiones que recorrían el petate de punta a punta con letras de un palmo de altura.

Junto a mí estuvieron observando todo el tiempo un par de buenos colegas con los que hice mucha amistad durante el N.I.R., F. León y F. Pérez, ambos con distinto apellido pero con un mismo nombre. 

Fue soltar el bolígrafo, y como por arte de magia, aparece el mando correspondiente con un listado entre sus manos. 

Pronto nos sacaron de dudas y se asignó a los soldados entre los dos destinos posibles: Ribarroja (Valencia) o Chinchilla (Albacete), este último lugar de por sí “Heavy” de verdad. Sus desérticos paisajes, sus duras temperaturas y sus extraños y repentinos cambios de climatología hacen del lugar un sitio inhóspito, frío y solitario al tiempo que inquietante y misterioso.

"¡De la A a la L... a Ribarroja, y de la M a la Z… a Chinchilla!", eso es lo que dijo quien vino a pasar lista. Con que... me separaban de mi colega León, un tipo muy cachondo con el que compenetré perfectamente durante el mes de instrucción, pero me mantenían con mi colega Pérez, otro auténtico figura con el que amigué enseguida. 

El mando del listado nos informó de la hora de salida hacia cada destino y se marchó. León se quedó a cuadros y comenzó a llorar como un descosido en cuanto asimiló la noticia. Nunca había visto a un amigo llorar por mí, y menos a un amigo de tan sólo un mes, y menos aún, de esa forma; jamás. 

Me quedé atónito, e incluso me tocó consolarlo durante un buen rato porque su llanto no cesaba de ninguna de las maneras. De hecho, varios compañeros también intentaron calmarlo sin éxito. Todavía alucino cuando lo recuerdo. ¡Ahora que lo pienso!, se me asimila a esas despedidas del GH cuando alguien apreciado abandona la casa, lo que pasa que en este caso... es que lloró y la abandonó él. 

Su convoy partía el primero, así que la última imagen que tuve de él, es mirándome mientras permanecía de pié en la parte trasera de un camión militar. Se me quedó grabada en la retina para toda la vida. Tristemente me miraba mientras su faz se iba diluyendo a mi vista tal como se distanciaba el camión, hasta que este giró a la izquierda.

Luego seguimos escribiéndonos por correo ordinario durante todo el servicio. Entonces no existía Internet, ni los móviles, y el correo tardaba entre tres y cinco días en llegar al destino. Las cartas que le enviaba las escribía durante las guardias porque había tiempo suficiente para regocijarse en la escritura, tanto, que el remite lo adornaba con un enjambre de dibujos tenebrosos, rótulos Metaleros y frases puñeteras, que animaban el correo mucho antes de abrirlo. No dejaba hueco en blanco.

F. León
Al acabar el servicio militar dejamos de escribirnos, supongo que por la falta de aquellas horas de soledad durante las guardias donde se tenía mucho tiempo para pensar. Con los años le perdí la pista y él también perdió la mía. Si doy con él algún día, y todavía conserva aquellos remites repletos de mi tinta, el asunto merecerá un buen post. Yo sí tengo los suyos. Sería genial. 

Pero la vida quiso que, tras un buen disgusto, me quedase una buena alegría: el señor Pérez, un amigo excelente, un Heavy de palabras claras, pensamientos sanos y gestos admirables. Con él pasé el N.I.R. durmiendo en la misma litera y en la misma camareta. Así que conviví con él un año completo. Durante ese tiempo aprendimos muchas cosas el un del otro, en especial, cosas de nuestro verdadero interior y cosas sobre la música Metal.

Desde el N.I.R. siempre llevé mi radio-cassette tras de mí, con 40 o 50 MC´s de mi “artillería pesada” de aquel entonces que satisfacían nuestras ansias de Metal en multitud de ocasiones y las de más de uno. Él también traía de vez en cuando sus cintas grabadas para añadir a nuestra particular discoteca. En eso éramos los amos.

Momentos como el bailoteo con `Battery´ de Metallica a culo pelado sobre un periódico ardiendo, litros de cerveza engullidos en tiempos respetables, retenes y guardias nocturnas con temperaturas que cortaban el aliento o  esas salidas del cuartel que no tienen desperdicio, como la del día que dejamos sólo el camión cuba en la plaza de Chinchilla llenándose lentamente con un chorrito de agua que fluía de un grifo ubicado en una arqueta, todo mientras visitábamos un pub sito a tan sólo unos metros justo en la misma plaza en el que mi colega Pérez aprendió lo que es un `tequila rápido´, …o dos, …o tres J mientras lográbamos que rebosara la cuba a borbotones sin enterarnos. Esos fueron algunos de los momentos que nos unieron de por vida (sobre el tequila rápido hablaremos en otro post).

F. Pérez
En fin, que no se puede pedir algo más gratificante en el servicio militar que te toque un compañero Heavy justo encima de tu cama desde el primer día y que además sea alguien tan especial. 

Pero en este caso, hubiera pedido algo más por mantener mi conciencia limpia de tristezas: que León también hubiese podido convivir con nosotros durante todo ese tiempo para disfrutar con él de todas esas vivencias inolvidables. No se merecía aquel obligado distanciamiento, pero la vida así lo quiso. Cuántas veces me habré preguntado sobre tal desenlace. Por una letra…
En el cuartel también conocí a otros Metaleros con los que pude disfrutar de buenos momentos. “El Benicarló” era uno de ellos. Él era quien traía las cintas de VHS cargadas de video-clips históricos. 

Temas como `Blind In Texas´de los W.A.S.P., `Still Of The Night´ de Whitesnake, `Turbo Lover´de Judas Priest, o Girls, Girls, Girls de Mötley Crüe, son algunos de los que sonaban en los videoclips que decoraban asiduamente la pantalla de la cantina para el gustazo de unos pocos o incluso para alguno que no era de nuestra “tribu” y que ya comenzaba a apreciar el sonido de las guitarras de tanto oírlas. 

Lato, Sastre, Moscardó y “El Malagueño” también fueron compañías Metaleras que perduraron en mi mente. Este último muy peculiar. Un cocinero fanático de Ozzy con el que era imposible no reírse, sobre todo durante los espectáculos que casi siempre montaba en la cocina cuando se arrancaba con el cuchillo a trocear carne poniendo cara de loco, mientras cantaba temas de Mr. Osbourne simulando morderse la lengua como enfurecido. Todo un show el Sr. Malagueño.

También tuve la oportunidad de conocer a otros Heavies cuando venían los convoyes a cargar munición desde otros lugares de España. Entre ellos destacar al madrileño de Vicálvaro con el que entablé buenas conversaciones sobre discotecas de Madrid, donde me comentó que ya sonaban grupos como Celtic Frost y otros grupos Death de la época. No nos dio tiempo a mucho más.

O el sevillano al que, después de una divertida y extensa charla, le regalé una MC de Twisted Sister (`Come Out And Play´). Me las vi canutas para lograr entender de qué grupo me hablaba en cierto momento de la conversación. Se lo hice repetir seis o siete veces y cada vez me lo decía gritando más creyendo que así lo entendería mejor, y además me tarareaba algunos temas, pero yo seguía sin entenderlo por el acento andaluz tan cerrado que tenía. Hasta que por fin lo deduje; él les llamaba “Tuici Cizti” pero… tela, me meaba de risa. Me cayó fenomenal; por eso se la regalé.
  
JJ Piñón
Las guardias también estuvieron cargadas de Metal y bien cargadas, porque siempre me acompañaba mi “loro” con sus respectivas MC´s, el cual, conectado a la bombilla de la garita, te hacía olvidar la falta de pilas. Por cierto, no todos se atrevían a poner los dedos en los cables, pero más de uno se puso hasta calefacción.

También me dio por dejar huella en el lugar. Ya se sabe que, aunque no todos, cuando uno es joven se suele ser muy aficionado a rayar lo que sea con tal de dejar impreso tu nombre, tu nick, tu lema o tu frase preferida en cualquier sitio. HEAVY-ONDA era el mío, pero con la O convertida en un Jin-Jan. 

Y eso es lo que hice, minar el cuartel de reseñas, incluso hincando mi pequeña navajita albaceteña en la tabla de madera que quedaba justo bajo nuestros pies y que levantándola hacía de puerta abierta para descender por la escaleras de la garita más alta con nombre de añeja (Torrevieja), donde dejé un logo de LÄÄZ ROCKIT de unos 30 x 8 x 5 cm. (aprox.) escarbando y sacando pedazos de madera como cuñas. Vamos, al estilo pájaro carpintero. 

Intenté inmortalizar mi paso por allí y casi seguro que, aún tapadas, todavía perduran esas letras bajo la masilla y la pintura (si es que las taparon con masilla, las pintaron y son las mismas puertas, que es lo más probable visto lo visto). Las demás marcas dudo que sobreviviesen a alguna capa de pintura bien dada, pero esa última… tenía buen fondo.

Así que… ni el señor Pérez, ni el Metal, dejaron de acompañarme durante todo el servicio ni mi mente olvidó a quien, desafortunadamente, y por los caprichosos destinos de la vida, apartaron de mí lado: a mi amigo León. 



Quizá También te interese: 

- La garita 3 "La Loca"

lunes, 14 de noviembre de 2011

MABEL "La semilla del León Blanco"

En tiempos en los todavía que se estilaba el pantalón de campana (moda que después retornaría a finales del milenio), era bastante difícil escuchar Heavy o Rock en un aparato de radio, aunque, si eras muy constante en la escucha, alguna vez podías disfrutar de algún clásico más que destacable, como entonces lo eran Joan Jett, Kiss, Deep Purple o Led Zeppelin entre otros. 

Durante una de mis habituales sesiones de radio conocí algo nuevo que entonces me encantó, Mabel. Era una formación danesa de por allá por finales de los ‘70, y su estilo Pop/Hair-Glam Metal era todavía un estilo muy infravalorado, estilo que pocos años después se convertiría en todo un fenómeno para las masas Hard-Rockeras de los ‘80. 

En esos años su música era bastante pegadiza para el sector Rockero, una música que en el presente dudo que tuviese tan buena aceptación por su remarcado estilo tan light. 

El nombre de la banda tan apenas dura un tiempo y pronto pasan a llamarse Studs. El carismático Mike Tramp es quien fundó y quien siempre se mantuvo al frente del grupo desde sus inicios. 

Studs tan sólo graban un disco (The World Is Rockin´) y lo hacen precisamente en la ciudad de Madrid. El disco fue editado exclusivamente en España (cosa más que curiosa si te paras a pensar). 

Más tarde graban un nuevo trabajo con otro nombre como banda, Danish Lions, pero jamás vio la luz en el mercado musical. 

Como en España no logran triunfar con el estilo como Mabel, ni como Studs, deciden irse a vivir a New York, donde pocos meses después Tramp conoce a Vito Bratta (ex-componente de la banda Dreamer) algo que finalmente resulta fundamental para que rápidamente se consumase la formación definitiva: White Lion, un nuevo proyecto que en muy poco tiempo situaría a la nueva formación en primera línea de aquel espectacular movimiento A.O.R./Glam/Hair de principios de los ´80 que tan fuerte pegó durante toda la década. 

En definitiva, Mabel fue la semilla por la que finalmente consiguen conjuntarse White Lion. Una banda que no dejo nunca en el pequeño rincón del olvido por la repercusión musical que tuvo para mí en mis inicios como Rockero.

miércoles, 26 de octubre de 2011

El "Club" Six

Fue éste un lugar tan especial, que no podía quedar sin mención en mi blog, tanto por la nostalgia que me trae recordarlo, como por la ilusión que tengo en dejar una pequeña dedicación a la gente con quien lo compartí durante aquellos años.

Bajo nuestra casa (me refiero a la de mis padres) había un local que en aquella época tan sólo se utilizaba para guardar tratos viejos, juguetes rotos, libros de antaño de mis abuelos, y sobretodo, mucho polvo, ya que el local no estaba cerrado del todo, quedaban unas rejas de unos 70 cm. de altura justo encima de la puerta de madera. Así que, dentro, además de montones de trastos, había montañas de polvo que lo cubrían todo. Ni se te ocurriese soplar, porque desaparecías entre la niebla. Allí empecé a guardar mi bicicleta desde muy joven.

Un día, en el instituto, decidí montar un Scalextric con tres compañeros de clase, con las piezas que aportábamos cada uno de nuestros respectivos circuitos, con los que podíamos montar un circuito bastante grande. Pero no teníamos un lugar donde hacerlo. Entonces me acordé del almacén donde guardaba la bicicleta. Decidí limpiar un trozo de local, lo suficiente como para poder montar ese Scalextric, ya que limpiar más era una locura por la cantidad de porquería que allí se acumulaba. Les comenté a mis padres lo que iba a hacer en el almacén y les pareció bien, así que al final pudimos montar ese circuito.

Jugamos varias veces, pero luego, poco a poco, fuimos dejándolo de lado hasta que lo desmontamos de nuevo. Al quitar el circuito de allí me quedé observando el espacio vacío y limpio que quedó, me paré unos instantes a pensar, y me dije: "¿no podríamos utilizar esto para algo más?", ya que está limpio… . Me refería a utilizarlo, no con los amigos del instituto, sino con los más allegados, aquellos con los que jugué y me divertí durante tantos años en mi niñez. Y vaya que si lo utilizamos. 

El local tenía por dentro tres pilares. En un principio se limpió hasta el primero para poner el Scalextric. Luego, como niños que éramos, nos dedicamos a guardar gatos callejeros allí dentro. Pasábamos muchas tardes con ellos dándoles de comer, de hecho, comenzamos llamándole al local: “Club Los Gatos”. Luego nos quitamos de encima a los gatos, los dejamos marchar, limpiamos hasta el segundo pilar y empezamos a utilizar el local para tener un lugar en el que reunirnos todos los días sin tener que ir buscándonos de casa en casa. Luego le cambiamos el nombre y le pusimos Club Six, nombre que me gustaba mucho porque era el nombre de un jugador de la selección francesa de fútbol de esos años que llevaba el pelo largo, así que insistí mucho para ponerle ese nombre.


Los gatos desde mi casa

Allí escuchábamos música con un cassette portátil “prehistórico”, ese cassette con el que escuché por primera vez a los AC/DC con su `For Those About To Rock (We Salute You)´. También nos sirvió para escondernos de los que pudiesen pillarnos por la calle fumando nuestros primeros cigarrillos, aunque más de una vez nos pilló mi madre, ya que el humo ascendía por la reja subiendo el olor hacia mi casa. Más tarde, decidimos limpiar todo lo acumulado al fondo del local y conseguimos que al final pareciese una mini-discoteca bastante coquetona (para ser lo que era…)

Poco después fuimos adquiriendo más cosas: un tocadiscos, un mejor cassette, unos altavoces, más luces… etc. También montamos un DJ con unos palets de fábrica, además de una barra con tres somieres, unos sofás con asientos de coche y limpiamos un aseo que había al fondo del local que nos costó muchísimo de acondicionar por el lamentable estado en el que se encontraba.

Más adelante decidimos poner un fondo para comprar un psicodélico para la pequeña pista de baile. También compramos bebida, que después nos auto-vendíamos para poder comprar más bebida y además poder sacar algo para celebraciones posteriores. Todo lo demás con lo que decoramos aquel local fueron cosas que íbamos aportando de nuestras casas y de otros sitios… como discotecas, que es de donde adquiríamos los vasos.

Club Six (cena en la Navidad de 1981)

Al final, nos quedó un local muy acorde a lo que buscábamos y al que acudían otras peñas del pueblo a pasar alguna que otra tarde con nosotros, sobre todo peñas de chicas. Aquí pasamos tardes y noches inolvidables e irrepetibles: fiestas de fin de año, cumpleaños, pascuas, nuestras primeras novias…, y también fue la cuna donde empecé a criarme como Metalero, ya que esa fue la época en la que empecé a conocer mis primeros grupos Heavies, aunque muy en solitario, porque de todos los miembros de aquel Club Six, el único Heavy pura sangre que salió de allí… fui yo (sin abuela), y algunas raíces que adquirieron mi hermano y mi amigo Ximo, pero nada más. Ya me hubiese gustado a mí que salieran todos Metaleros incondicionales.

Un lugar que seguramente habrá quedado para siempre en el recuerdo de todos los que formaron parte de él.

Miembros:
Alejandro P. - Antonio M. - Jorge S.- Jesús S. - Rafa C. - Juan B. - Sergio P. - Arturo A. - Miguel A. - Vicente C. - Emiliano L.F. - Ximo S. - Pepe A. - Manolo - Mora – José L. - Simón - Juan G. - Luis G. y un servidor.

Así terminamos cantando los villancicos

viernes, 16 de septiembre de 2011

VOLUMEN en Osiris

En aquellos años de la evolución de la música Metal en España, existía un grupo de Villarreal (Castellón) que era el único capaz de hacer reunir en sus directos por nuestra provincia a cientos de personas.

Volumen, liderados por el vocalista Ángel Galera, fueron los pioneros en nuestra tierra y marcaban la senda a muchos grupos provinciales que más tarde seguirían sus pasos, aunque sin tanto éxito como el que obtuvieron ellos. Se hicieron con cientos de fans que auparon incondicionalmente a la banda y los animaron a trabajar para estar siempre en la primera línea de la palestra provincial. El unicornio blanco era el símbolo que más les adornó e identificó cara a la galería.

A finales de los ´80, consiguieron hacerse con un hueco para actuar en la discoteca Osiris de Onda, ahora ya desaparecida.

Cuando la gente Metalera se enteró de su inminente actuación, fue un verdadero revuelo inédito en la zona que dejó huella incluso hasta nuestros días. Por aquel entonces no eran nada habituales este tipo de eventos por aquí (exceptuando algún bolo contado) puesto que el Heavy Metal y los peludos estábamos bastante mal vistos e injustamente criticados por la sociedad en general.

Unos días antes a la celebración del concierto ya andaba nervioso y tenso por la proximidad del evento, más todavía cuando yo era cliente del bar de los que entonces gestionaban la discoteca, estando informado en todo momento de cualquier movimiento respecto al concierto.

Por casualidad, un par de días antes a este, mi cabeza pensó: "¿ésta gente tendrá pensado poner Heavy ese día, o ni se les habrá ocurrido que antes y después del espectáculo la gente querrá escuchar Metal?", todo pensando en que en dicha discoteca nunca sonaba ese tipo de música, exceptuando tres o cuatro temas de Rolling Stones, Led Zeppelin y poco más que pinchaban al final de las sesiones para los “cuatro gatos” que a esas horas quedábamos por allí.

Así que decidí hacerles esa pregunta con casi la total seguridad de que no me equivocaba en mis presentimientos. Y así fue, cuando formulé la pregunta me echaron una mirada de reojo, casi ignorándome y como si hubiese dicho alguna locura. En cuanto me percaté de las intenciones, lo dejé bien claro: "pues si no hay nadie para pinchar ese día, me llevaré los discos y pincho yo (entonces no había mucho para elegir, por no decir… nada), que la gente lo que querrá ese día es Metal y no basurilla", que es como algunos le llamaban a ese estilo discotequero por mal que le pese a alguno de la época (ya sabes, esto va para ti fan....., que entonces éramos unos niños). "Nada más faltaba eso; y si no, preparaos a que os revienten la discoteca" (obvio si intentas contentar a una marabunta de Metaleros en un evento como ese con música Disco-Pop; es decir, que aún les hicimos un favor... y de gratis). "Así que, pasado mañana estoy llamando a la puerta una hora antes del concierto". Esa fue mi directa. La mirada de uno de los organizadores fue taladrante, pero no me acongojé y le volví a decir: "si no tenéis a nadie para pinchar allí estaré, acuérdate". 

Cuando salí del bar busqué a un colega (el Jaro) que era la única persona de todo el pueblo que disponía de LP´s en cantidad y que era mi competencia directa coleccionando vinilos Metaleros. Él tiraba más hacia el Thrash y yo más hacia el Heavy, así que pensé que entre los dos haríamos una buena sesión en escala de menos a más.

En cuanto se lo comenté estuvo dispuesto y así quedamos, una hora antes del concierto en la puerta de servicio de la discoteca con 30 vinilos cada uno bajo el brazo.

Y llegó el día. Mi colega y yo puntuales a la cita, mientras observábamos que en la calle Cervantes ya había gente sentada por las aceras esperando la apertura de puertas. Llamamos a la puerta varias veces sin que ésta se abriese y le dije a mi colega: "este tipo no nos quiere abrir porque sabe quiénes somos, pero ya verás como ahora sí que abre". Le pegué cinco porrazos a la puerta que de poco la tiro :) (es broma jeje. 

Mi colega me dijo: "¡madre mía, ya verás cuando salga!, si es que sale". Y en 15 segundos se abrió la puerta. ¡Qué careto nos puso! jajajaja, pero de mi cara salió una sonrisa como un sol, y le dije: "venimos a pinchar como quedamos". Se quedó callado unos segundos mirándonos muy malamente, pero al momento dijo: "¡va, tirar para adentro, tirar para adentro…", y nosotros, para adentro que fuimos.

Nos dirigimos hacia el DJ que, como ya me imaginé, tenían allí para pinchar disco-pop, y le dijimos: "esto es lo que hay que pinchar hoy; en cuanto se abran las puertas aquí estaremos"; y volvimos a la calle para ver el ambiente.

En menos de 30 minutos se habían juntado allí más de 800 personas. - La calle Cervantes llena de Heavies. "¡Lo nunca visto!", le dije a mi colega emocionado hasta las trancas mientras su cara desprendía una sonrisa de oreja a oreja.

Al poco rato se abrieron las puertas y de nuevo nos dirigimos para adentro como un rayo, nos pusimos junto al DJ sin entrar en el habitáculo y comenzó el festival.

En un principio pinchaba el de siempre, mientras nosotros le decíamos el corte que tenía que pinchar de cada disco. Pero en cuanto vio la marabunta de heavies que allí se congregó, y añadido al poco entusiasmo que le ponía al asunto, desistió, diciéndome: "apañaos vosotros, yo sólo manejaré las luces". 

Y allí que nos colamos. "Guuuaaauuu, todo para mí", pensé. ¡Qué sesión que nos marcamos, señores!

W.A.S.P., Ratt, Mötley Crüe, Running Wild, S.D.I., Warrant, Kreator, Ozzy Osbourne, Forbidden, Judas Priest…, en fin, de película para los tiempos que corrían.

Y el concierto de Volumen, sobresaliente. Tan sobresaliente fue todo, que al año siguiente se volvió a celebrar y se volvieron a reunir más de 800 personas y con un par de servidores otra vez por allí metiendo tralla para todos ellos, faltaría más.

Dos días inolvidables para la historia del Heavy Metal en Onda, todo por culpa de esa magnífica banda que quedó para siempre en nuestras retinas y en nuestros corazones. Lástima que no tenga ni una foto de aquello.

\m/ ¡Volumen forever! \m/

miércoles, 14 de septiembre de 2011

The Spanish Angelus

A principios de los ´80 el Speed Metal comenzaba a brotar en España con Evo y Muro como estandartes hispanos en este estilo musical.

Mientras Evo pasaban casi desapercibidos con su trabajo “Animal de Ciudad”, Muro se aferraban por méritos propios en un lugar privilegiado en la escena Metalera de nuestro país.

Pero, a excepción de Muro, fue éste un estilo muy pasajero que no llegó a cuajar bien entre los adictos de lo duro, posiblemente  porque no traía novedades reseñables para dar buen impulso a ese nuevo estilo.

Poco después aparecían Fuck Off y Legion, que sorprendían a todos mostrándonos por fin el Thrash Metal español, y aunque no muy perfeccionado, cantado en inglés.
Todo pintaba bien esperando nuevos trabajos de ambos grupos para volcarse con ellos por completo por la trascendencia que ya tenía el Thrash en esos años a consecuencia de bandas internacionales que marcaban liderazgo en esa década. Metalica, Slayer, Overkill, Exodus o Flotsam and Jetsam son un buen ejemplo de ello.

Incomprensiblemente, las dos bandas hispanas desaparecen en poco tiempo, dejando prácticamente huérfanos de Thrash y entristecidos a muchos seguidores que ya habíamos disfrutado de alguno de sus conciertos en directo.

Tras ésta pérdida tan inusual de bandas con cierto nombre, pasó más de una década sin que resurgiese el estilo en nuestro país, haciendo incluso olvidar por completo al Thrash nacional de nuestras mentes dirigiendo toda nuestra atención hacia bandas extranjeras.

En el año 2000, se funda una nueva banda que comenzaba a dar sus primeros coletazos por España y más tarde se metían de lleno en Europa y Sudamérica. Tras algunos problemas con su primer sello discográfico, editaban en 2006 su álbum debut grabado en 2004 “Evil Unleashed”; son… Angelus Apatrida.

Los albaceteños llegan con mucha fuerza, y en 2007 se encumbran en la cima del Thrash nacional e internacional con su gran segundo trabajo `Give 'Em War´, un aluvión del verdadero Thrash que tanto añorábamos en España y que sitúa a la banda en el primer nivel Metalero mundial con un inglés perfecto que marcaba diferencias dentro de la escena musical Metalera Española.

Ellos son los que nos devolvieron esa ilusión perdida, y más, después de demostrarnos a todos su potencial tras presentarnos en 2010 `Clockwork´, su tercer álbum, marcando una suculenta referencia a más bandas Thrash de nuestra tierra.

Brindo por esos Angelus que tan alto han izado nuestro estandarte Thrashero por todo el mundo y que nos hicieron soñar en su día en que apareciesen nuevos grupos de ese estilo y de gran nivel, como lo fueron Crisix, Exodia y algunos más poco después.

Un muro viscoso que finalmente rompimos tras haberse resistido durante tantos años.


¡Chapeau, Angelus!

martes, 6 de septiembre de 2011

Homenaje al pueblo de Lorca

Después de haber disfrutado de cinco festivales Lorca Rock en ésta ciudad, no podía quedarme sin dedicarle éstas líneas, ya que, sin darte cuenta, se crea en uno mismo una sensación especial de hermandad que hace que sientas sus desgracias como propias.

Por este motivo, debo expresar mi gran pesar de ver a muchas personas del pueblo Lorquino sin hogar y abandonados por el gobierno de turno, ya que según los afectados, a día de hoy (y hablo de 2012) todavía no se han recibido las ayudas tan prometidas por el ejecutivo, aquellas ayudas declaradas abiertamente por éstos en todos los medios de comunicación que se encontraban por la zona días después de la tragedia, mientras se hacían la ya habitual fotito de rigor.

Recuerdo aquella famosa frase, captada por otro micrófono abierto, en el encuentro que tuvo lugar con Mohamed VI en la sede de la ONU después de los graves incidentes protagonizados por marroquíes contra policías españolas/es en la frontera de Melilla: “lo importante es la foto”. Ese fue simple y llanamente su pensamiento. ¿Qué podemos esperar hacia el maltrecho pueblo Lorquino después de esas vanas declaraciones?

También hay que destacar la falta de humanidad, respeto y sensibilidad que tuvieron (exceptuando los directamente afectados), los cientos de inmigrantes que incluso acudieron de otras localidades y que se agolparon en las colas de ayuda humanitaria sin haber sufrido las consecuencias del terremoto, inundando esas colas, descarada y mayoritariamente, para beneficiarse del buen hacer de los demás y de la desgracia de los Lorquinos. Mi indignación más absoluta con ellos y con quienes lo permitieron.

Esperamos, y digo esperamos, porque seguramente es lo que casi todo el mundo piensa, que haya una pronta recuperación del bienestar de las familias de Lorca afectadas y se tenga, de una vez por todas, esa consideración que tanto les ha faltado en estos momentos tan difíciles por los que atraviesan y que se acentúan aún más por la situación económica en la que se encuentra inmersa nuestra nación.


¡Arriba Lorca!, levántate y anda.