Búsqueda personalizada

jueves, 3 de noviembre de 2011

DARK ANGEL "Darkness Descends" (LP - 1986)

Impresionante huracán de pura tralla desde el primer segundo hasta el último. `Darkness Descends´ es un discazo en toda regla que no puede faltar en tu discoteca  personal si lo que te va es el Thrash o el Death.

Dark Angel fueron de los grupos pioneros en mostrarnos claramente de que iban los estilos extremos, compartiendo ese hecho con grupos como Celtic Frost, con su Morbid Tales del ’84, Possessed, con el Seven Churches del ’85, o Venom, con Welcome To Hell del ’81 y su Black Metal del ’82.

Entonces no había grandes diferencias entre bandas tan contundentes, pues salirse del estándar, equivalía a salirse del típico sonido Heavy predominante de los ’80 y del Thrash Metal al que nos tenían acostumbrados Metallica y alguno más. No nos preocupaba tener que ir catalogando sonidos tan extremos, ya que por aquellos tiempos, las bandas que sonaban tan contundentes se contaban con la palma de la mano. El Heavy y el Hard-Rock eran los sonidos más actuales de la escena musical Metalera, y claro, encontrarse de sopetón con tal bombardeo sonoro, pues como que te desubicaba; le seguías llamando ingenuamente Heavy o Thrash.

Este disco sonaba a delicia para los más extremos de la época. Marcaba diferencias por su velocidad y su brutalidad musical con guitarreos ametrallantes y una batería atronadora muy destacable.

Este disco de Dark Angel está catalogado mayormente como un disco de Thrash, pero desprende tanta fuerza que hace más que guiños al Death, incluso en su espectacular portada, en la que surgen del suelo unas manos cadavéricas frente a una lápida. Una tenebrosa portada que en su día me pareció de lo más bestial que te podías encontrar en una tienda de discos.

Es prácticamente imposible distinguir qué temas pueden sobresalir en este trabajo, puesto que es un bombardeo de puro Metal en todo su conjunto y de principio a fin. Son todo temas supercañeros, sin exclusión.

Lo único que en aquel entonces se le podía criticar al disco, es que tan sólo tuviese 7 temas (debido al sexto corte con 8:29 de duración), cuando lo normal era comprarte un vinilo con 10 o 12 cortes.

Aquí tienes su repertorio:

`Darkness Descends´, `The Burning of Sodom´, `Hunger of the Undead´, `Merciless Death´, `Death is Certain (Life Is Not)´, `Black Prophecies´ y `Perish in Flames´. 

En mi opinión, uno de los discos más completos de la historia del Metal sin entrar a cuestionar estilos o épocas.



Calificación: *****  

viernes, 28 de octubre de 2011

IRON MAIDEN + W.A.S.P. - Barcelona (1986)

Apenas mes y medio después del fallecimiento del bajista de Metallica Cliff Burton, se plantaban en el antiguo Palacio de los Deportes de Montjuic dos bandas a pleno rendimiento: W.A.S.P., como gratificante aperitivo presentando su `Inside the Electric Circus´ y Iron Maiden como plato fuerte con su `Somewhere in Time´ bajo el brazo.

El ambientazo en el recinto era bestial. Se presagiaba de antemano que sería una noche para recordar; y así fue. Exceptuando al recién incorporado bajista Johnny Rod (ex-King Kobra) por la marcha de Randy Piper, allí estaban los auténticos W.A.S.P. para deleitarnos con uno de sus mejores repertorios: `I Wanna Be Somebody´, `The Last Command´, `Blind In Texas´, `Love Machine´, `I Don´t Need No Doctor´, `Restless Gypsy´, `Wild Child´, `9.5. N.A.S.T.Y.´, `Sleeping (In The Fire)´…, vamos, lo que se dice un sinfín de grandes temas de la banda.

No se notó en absoluto el cambio de componente, ni el cambio de instrumento por parte de Blackie Lawless al ponerse la guitarra entre los dedos después de haber grabado sus dos primeros discos tocando el bajo.

Te sientas un día en tu casa, te colocas los auriculares, pinchas un disco de la banda y… eso es lo que sonó en directo. Lo clavaron en todas sus vertientes. Johnny se lució, tanto musical, como estéticamente hablando. La voz desgarradora de Blackie fue sublime. Steve Riley estuvo perfecto a la batería. Y Chris Holmes se movió como un poseso por el escenario con su afilada guitarra dándolo el todo por el todo. Inconmensurables.

Más tarde, llegaba el turno de “La Doncella” que nos presentaba un discazo en toda regla. Un `Somewhere in Time´ que despertó la locura de los fans cuando lo escuchamos nada más salir a la venta y que estaban a punto de ofrecernos en vivo.

Con un escenario mucho más futurista de lo habitual, llegaba el turno de que salieran a escena Iron Maiden. Bruce Dickinson rebosaba de energía, corriendo, saltando y cantando como nunca (si todavía lo sigue haciendo mientras escribo éste post, imagínate en el año 1986), mientras los demás componentes nos ofrecían una de sus mejores facetas en directo. 

Se centraron mucho en su completísimo nuevo trabajo, pero también nos dejaron los clásicos más cotizados de sus primeros discos. Todo un vendaval de grandes temazos. Puro sonido Maiden que levantaba al entusiasmado público tan sólo con escucharse las primeras dos notas en el inicio de cada uno de sus temas, llevando en volandas a la multitud con los marcados estribillos de Bruce, los constantes y cómplices dúos guitarreros entre Adrian Smith y Dave Murray, y la voraz vitalidad que desató Steve Harris entregándose al público al cien por cien disparando eufórico su metralleta musical apuntando hacia nosotros. Vamos, lo que se dice, sudar la camiseta.

Esta era la primera vez que conseguía ver a ambas bandas. Fue algo inolvidable que se te queda en la sangre.

Una magnífica iluminación, buen sonido y el típico y mítico Eddie que no faltó a la cita, dándonos su particular y vistoso espectáculo mientras la gente nos desgarrábamos las cuerdas vocales aclamándolo.

En definitiva, un completísimo show de dos bandas en pleno auge ochentero que ese día se dejaron la piel en el escenario para el deleite de los, aproximadamente, 8000 Heavies allí presentes. Creo sinceramente que esa fue la mejor época de ambos grupos.

Al finalizar el concierto, mientras caminábamos por la calle de vuelta al autobús, vi el poster que anunciaba el citado evento. No me lo pensé, lo arranqué entero de la pared con una pequeña navajita de un llavero.


Luego lo recorté para separar las letras y perfilé al Eddie con su pistola eliminando el resto del papel, para luego pegarlo todo en distintas zonas de mi habitación, lo que fue objeto de observación durante años cada vez que colocaba la cabeza en la almohada a la hora de acostarme. Y mientras observaba... pues veía de nuevo las imágenes del concierto en mi recuerdo. Yo diría, que hasta me venía a la nariz una sensación como de olor al concierto. Una noche para no olvidar.

Entrada

jueves, 27 de octubre de 2011

METALLICA "Ride The Lightning" (LP - 1984)

En aquellos años lo que incluía éste CD era muy duro de escuchar para la inmensa mayoría de los Heavies de entonces, incluso para algunos podía llegar a ser repudiable, ya que era un nuevo estilo mucho más agresivo que el Heavy Metal que estábamos acostumbrados a escuchar.

Para otros fue una explosión de Metal implacable con claros signos y evidencias de una evolución musical indiscutible que se intuía que podía traer mucho más tras de sí.
Lo cierto es que ese fue el disco que empezaba a poner a Metallica en la cima del Metal mundial, tras un Kill ´em All mucho más verde que éste y que pasó bastante desapercibido antes de editarse éste segundo trabajo.

La velocidad y la ejecución de los temas es envidiable: `Fight Fire With Fire´ y `Trapped Under Ice´, un par de temas Thrash muy cañeros de pura casta. `Ride the Lightning´, `For Whom the Bell Tolls´, `Escape´, `Creeping Death´, una balada memorable como lo es `Fade to Black´, y un más que respetable tema instrumental `The Call Of Ktulu´, son los sabrosos ingredientes que aliñan este plato tan contundente.

Para muchos de sus seguidores es el disco más Thrashero de Metallica. Aunque en esto se forma un buen debate, porque su `Master of Puppets´ de 1986, pone el listón más que alto. Ciertamente no sabría con cuál quedarme si me diesen a elegir entre uno de los dos para llevármelo a una isla desierta, pero soy de los que piensa que este `Ride the Lightning´ es su disco más Thrash.

Un disco que desborda energía, potencia, garra y vitalidad por parte de todos sus entonces jóvenes componentes, además de transmitir una melodía guitarrera única en varias facetas del disco que es capaz de llegarte hasta lo más hondo.
Es el típico disco que, quien lo escucha por primera vez, puede escucharlo tres veces seguidas inconscientemente, pero no sin despeinarse.



Calificación: *****